Ekhbary
Tuesday, 24 February 2026
Breaking

¿Hemos Recibido Señales Alienígenas en el Pasado Sin Darnos Cuenta? Un Nuevo Estudio Dice 'Poco Probable'

Un reciente análisis bayesiano sugiere que la probabilidad d

¿Hemos Recibido Señales Alienígenas en el Pasado Sin Darnos Cuenta? Un Nuevo Estudio Dice 'Poco Probable'
7DAYES
8 hours ago
5

Suiza - Agencia de Noticias Ekhbary

¿Hemos Recibido Señales Alienígenas en el Pasado Sin Darnos Cuenta? Un Nuevo Estudio Dice 'Poco Probable'

Durante más de seis décadas, la comunidad científica se ha embarcado en la ambiciosa búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Iniciada por el Dr. Frank Drake y sus colegas con el primer experimento dedicado, la búsqueda se ha centrado principalmente en escanear la vasta extensión del espacio en busca de transmisiones alienígenas, predominantemente en el espectro de radio. En los últimos años, esta búsqueda ha ampliado su alcance para incluir otros indicadores potenciales, como firmas térmicas, destellos ópticos y una gama más amplia de actividades tecnológicas, denominadas colectivamente 'tecnofirmas'. A pesar de estos esfuerzos ampliados y décadas de diligente observación, todos los experimentos SETI hasta la fecha han arrojado resultados nulos, lo que ha llevado a los investigadores a reflexionar sobre qué elementos cruciales podrían estar faltando en sus parámetros de búsqueda.

Una hipótesis persistente sugiere que la humanidad podría simplemente estar buscando en los lugares equivocados o en las frecuencias equivocadas. Este razonamiento se basa en el hecho de que las encuestas SETI solo han cubierto una porción limitada del espectro de radio. Según esta lógica, sería concebible que la Tierra ya hubiera sido bañada por señales alienígenas, pero que estas pasaran desapercibidas porque nuestros receptores estaban sintonizados en otra parte. Sin embargo, un nuevo estudio de Claudio Grimaldi, investigador del Laboratorio de Biofísica Estadística del Instituto Federal de Tecnología Suizo en Lausana (EPFL), siembra serias dudas sobre esta noción, concluyendo que es 'poco probable' que hayamos pasado por alto tales señales en el pasado.

Publicado en la prestigiosa revista *The Astrophysical Journal*, el estudio de Grimaldi, titulado "Undetected Past Contacts with Technological Species: Implications for Technosignature Science" (Contactos Pasados No Detectados con Especies Tecnológicas: Implicaciones para la Ciencia de las Tecnofirmas), emplea el Análisis Bayesiano. Esta poderosa técnica estadística permite la actualización de probabilidades a medida que se dispone de nuevos datos. Grimaldi aplicó este método para examinar las implicaciones de hipotéticas señales pasadas no detectadas en las investigaciones actuales de SETI. Específicamente, investigó cómo la existencia de tales señales pasadas influiría en la probabilidad de detectar una señal hoy y buscó identificar los orígenes probables de estas hipotéticas transmisiones.

Para modelar las tecnofirmas, Grimaldi las conceptualizó como emisiones activas o artefactos originados por una civilización avanzada. Se supuso que estas señales se propagaban a la velocidad de la luz y podían variar significativamente en duración, desde períodos breves que duran solo unos días hasta fenómenos que duran milenios. Un factor crítico para la detectabilidad, según lo considerado por el modelo, es la potencia de la señal en relación con la sensibilidad del instrumento y la distancia. El modelo también consideró diferentes tipos de señales, incluidas las emisiones omnidireccionales, como el calor residual de hipotéticas megaestructuras, y las señales altamente enfocadas, como balizas o destellos láser.

Los hallazgos del estudio fueron poco alentadores para los defensores de escenarios de contacto optimistas. Los resultados sugieren que, para que exista una alta probabilidad de detectar tecnofirmas cerca de nuestro Sistema Solar hoy en día, un número extraordinariamente grande de señales no detectadas debe haber llegado a la Tierra en el pasado. En algunos escenarios de modelado, el número requerido de señales pasadas incluso superó el número estimado de planetas potencialmente habitables dentro de unos pocos cientos a unos pocos miles de años luz de la Tierra, lo que hace que la posibilidad de señales pasadas o futuras sea muy improbable en estas condiciones.

Sin embargo, las conclusiones del estudio cambiaron cuando el análisis se extendió a distancias cósmicas mucho mayores. Si se asume que las tecnofirmas son duraderas y capaces de propagarse por toda la galaxia de la Vía Láctea, la probabilidad de detección aumenta significativamente a distancias de varios miles de años luz o más. No obstante, incluso en estas condiciones más favorables, el número total de señales detectables en toda la galaxia en cualquier momento dado sigue siendo notablemente bajo. Esto implica que nuestra incapacidad actual para detectar señales no predice necesariamente una alta probabilidad de detección futura.

En cambio, la investigación de Grimaldi sugiere que las transmisiones de civilizaciones avanzadas son probablemente eventos raros, que se originan en lugares distantes y posiblemente caracterizados por su longevidad, en lugar de ser frecuentes y locales. En consecuencia, el campo SETI parece enfrentarse a un largo período de espera antes de que se detecten tecnofirmas discernibles, ya sean intencionales o emisiones accidentales de 'desbordamiento'. Lejos de desalentar el esfuerzo científico, estos hallazgos ofrecen una valiosa orientación para futuros esfuerzos SETI. El estudio aboga por un cambio estratégico hacia encuestas más profundas y amplias que escaneen vastas regiones de la Vía Láctea, en lugar de centrarse en estrellas individuales o cúmulos de estrellas en nuestro vecindario cósmico inmediato.

Palabras clave: # SETI # inteligencia extraterrestre # tecnofirmas # señales alienígenas # análisis bayesiano # astrobiología # exploración espacial # Claudio Grimaldi