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Oriana Sabatini, a un mes del parto: Revela detalles íntimos sobre la elección del nombre de su hija y los desafíos de su embarazo en Italia

La cantante y actriz argentina comparte sus experiencias y d

Oriana Sabatini, a un mes del parto: Revela detalles íntimos sobre la elección del nombre de su hija y los desafíos de su embarazo en Italia
Ekhbary Editor
2 days ago
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Argentina - Agencia de Noticias Ekhbary

Oriana Sabatini, a un mes del parto: Revela detalles íntimos sobre la elección del nombre de su hija y los desafíos de su embarazo en Italia

La cuenta regresiva ha comenzado para Oriana Sabatini, quien se encuentra a tan solo un mes de dar a luz a su primogénita, fruto de su consolidada relación con el futbolista Paulo Dybala. En una serie de declaraciones que han capturado la atención del público y los medios, la reconocida cantante y actriz argentina ha abierto su corazón para compartir las intimidades de esta etapa final de su embarazo, desde las decisiones más trascendentales hasta los desafíos personales que ha debido sortear. Su relato ofrece una ventana a la complejidad de la maternidad moderna, la vida de una figura pública en el extranjero y la dinámica de una pareja de alto perfil.

Uno de los datos más esperados por sus seguidores era la fecha estimada de parto, la cual Oriana ha revelado con una particular coincidencia: la bebé nacerá el mismo día del cumpleaños de su madre, Catherine Fulop, el 11 de marzo. Esta revelación añade un toque emotivo a la inminente llegada, conectando generaciones y celebraciones familiares. Sin embargo, la elección del lugar de nacimiento ha sido un punto de inflexión en sus planes iniciales.

La decisión de parir en Italia: entre el amor y la barrera idiomática

Viviendo en Italia debido a la carrera profesional de Paulo Dybala, la pareja tomó la determinación de que su hija nazca en tierras europeas. Oriana explicó las razones detrás de esta elección, que priorizan tanto su bienestar físico como el apoyo de su compañero. "Va a nacer acá porque quiero tener parto natural, si se me da, y segundo porque quiero que esté el padre, en el fútbol no hay muchos días libres", detalló la artista, subrayando la importancia de la presencia de Dybala en un momento tan crucial. Esta declaración resalta la realidad de muchas parejas donde la agenda laboral de uno de los miembros define aspectos fundamentales de la vida familiar, exigiendo flexibilidad y sacrificios.

No obstante, la decisión no fue sencilla y estuvo teñida de una profunda reflexión personal. Oriana confesó que parir en Italia no era su primera opción, y le costó "mucho amigarme con esa idea". La razón principal radica en la barrera idiomática y la sensación de vulnerabilidad que implica un proceso tan íntimo como el parto en un entorno donde no se domina plenamente el idioma local. "Es difícil sentirte cómodo con gente que no habla tu idioma. Yo voy a estar pujando y voy a tener que estar traduciendo en mi cerebro lo que me están diciendo", lamentó, expresando una preocupación muy genuina para cualquier persona que enfrenta una situación médica compleja en un país extranjero. Este testimonio pone de manifiesto la necesidad de apoyo cultural y lingüístico en la atención sanitaria, especialmente en momentos de alta sensibilidad como el nacimiento de un hijo.

El misterio del nombre: una elección con historia y sin consulta

Otro de los grandes interrogantes que rodeaba a la pareja era el nombre elegido para la niña. Aunque Oriana optó por mantener el misterio, sí ofreció algunas pistas significativas durante una entrevista en el ciclo de streaming Resumido. Con humor y firmeza, descartó de plano el nombre "Hermione", asociándolo directamente al icónico personaje de la saga Harry Potter. "Hermione no me gusta porque está muy ligado a otra persona, no podría tener su propia impronta", aclaró, revelando su deseo de que su hija posea una identidad única y no predefinida por referencias culturales ya establecidas. Esta anécdota subraya la presión y la creatividad que a menudo acompañan la elección de nombres en el ámbito de las celebridades.

La sobrina de Gabriela Sabatini fue más allá y compartió el proceso detrás de la elección, que sorprendentemente, ya estaba resuelta desde el momento en que supo que esperaba una niña. "El nombre está decidido desde el día que me dijeron que era una nena, no lo tenía pensado, pero es un nombre que me gusta desde los 15 años, no es que me olvidé, pero lo tuve al fondo del tintero", reveló. Esta declaración sugiere una conexión profunda y predestinada con el nombre, un sentimiento que muchas futuras madres experimentan al encontrar la denominación perfecta para sus hijos. "Y cuando me dijeron que era una nena, dije 'obvio, no le puedo poner de otra forma'", agregó, enfatizando la certeza de su decisión.

Un aspecto que generó particular revuelo fue la forma en que comunicó esta elección a Paulo Dybala. Con una franqueza que la caracteriza, Oriana precisó: "A Paulo yo le avisé cómo se va a llamar, pero no se lo pregunté, porque la que está poniendo el cuerpo soy yo". Esta afirmación, cargada de una perspectiva feminista y de empoderamiento, resuena con la experiencia de muchas mujeres que sienten que el peso físico y emocional del embarazo les otorga una prerrogativa especial en ciertas decisiones. Además, no dudó en criticar las sugerencias de nombres de Dybala, señalando con humor: "Aparte los nombres que él me pasaba los había visto hacía cinco minutos en un video de Instagram". Este comentario refleja una dinámica de pareja auténtica y divertida, donde el cariño no excluye las bromas y las verdades.

Paulo Dybala como padre: expectativas y complementariedad

A pesar de las críticas jocosas, Oriana se mostró optimista y emocionada sobre el rol de Paulo como padre. "Lo veo cambiando pañales, jugando, tranquilo", adelantó, proyectando una imagen de un Dybala involucrado y sereno en la paternidad. Esta visión contrasta con la intensidad de su carrera futbolística, mostrando una faceta más íntima y familiar del deportista. La cantante también reflexionó sobre las diferencias en la experiencia de la paternidad y la maternidad: "Nosotras, las mujeres, tenemos que vivir con los síntomas, a atravesar todo lo que conlleva un embarazo, pero tenemos nueve meses para asimilar todo lo que está por suceder y ellos tienen segundos nada más", destacó. Esta observación, cargada de verdad, resalta la asimetría en la preparación emocional y física para la llegada de un hijo entre madres y padres.

Oriana elogió la personalidad de su marido, describiéndolo como un futuro padre "lógico, va para adelante, siempre está positivo". Esta actitud de Dybala, según ella, "nos re complementamos, porque yo voy siempre a la catástrofe, a lo peor". Esta complementariedad entre su visión más pesimista y la positividad de Paulo parece ser un pilar fundamental en su relación, permitiéndoles enfrentar los desafíos de la vida y el embarazo con un equilibrio único. "Pero lo veo bien, ojalá que le pegue bien la llegada", manifestó, expresando su deseo de que la paternidad sea una experiencia gratificante para el futbolista.

Un embarazo sintomático: la cruda realidad de la maternidad

La actriz y cantante no endulzó su experiencia gestacional, ofreciendo una perspectiva honesta y sin filtros sobre las dificultades que ha enfrentado. "Te mentiría si te dijera que la pasé bien, yo igual soy muy catastrófica, siempre le veo el lado negativo a todo", aclaró, fiel a su estilo. Sin embargo, más allá de su autoproclamada "catastrofismo", la realidad de su embarazo ha sido particularmente demandante. Afortunadamente, no ha tenido complicaciones médicas graves que requirieran reposo absoluto, pero sí ha sido "muy sintomático".

"Yo sigo con vómitos, tengo pubalgia, no me puedo mover, hay días que no puedo caminar, es un dolor crónico y no estoy exagerando", confesó con crudeza. La pubalgia, un dolor pélvico común en el embarazo, junto con las náuseas y vómitos persistentes, han mermado significativamente su calidad de vida. Este testimonio es un recordatorio importante de que el embarazo, aunque un milagro, a menudo viene acompañado de un costo físico considerable para la mujer. Su lamento es palpable: "Pero bueno, descubriendo cosas nuevas del cuerpo, es increíble ya de por sí poder llevar un ser humano dentro de uno, pero no viene sin costos, nunca me imaginé que era así, pensé que era más lindo". Esta frase encapsula la dicotomía entre la idealización de la maternidad y su compleja realidad física. La necesidad de dejar de entrenar debido a las náuseas y vómitos que se extienden hasta la tarde es una muestra más de cómo su rutina y bienestar han sido impactados.

El apoyo familiar: un bálsamo en la recta final

En medio de los desafíos y la inminente llegada de la bebé, Oriana compartió una noticia que la llena de emoción y le brinda un gran alivio: su familia está próxima a llegar a Roma. La presencia de sus seres queridos será un pilar fundamental en este tramo final del embarazo y durante el parto, ofreciéndole el apoyo emocional y práctico que tanto necesita lejos de su país natal. La llegada de la familia Sabatini-Fulop a Italia simboliza la importancia de la red de contención en momentos tan trascendentales de la vida, especialmente para aquellos que viven lejos de casa.

El relato de Oriana Sabatini es un espejo de la maternidad contemporánea, donde la alegría de la espera se mezcla con los desafíos físicos, las decisiones complejas y la búsqueda de equilibrio entre la vida personal y profesional. Su honestidad al compartir su experiencia no solo la humaniza, sino que también ofrece una voz a muchas mujeres que transitan embarazos difíciles, recordándoles que no están solas en sus vivencias. La expectación por la llegada de su hija con Paulo Dybala se mantiene, ahora con una comprensión más profunda de la fuerza y resiliencia de la futura madre.