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Sunday, 01 February 2026
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La icónica actriz Catherine O'Hara fallece a los 71 años, dejando un legado imborrable en la comedia

La ganadora del Emmy, célebre por sus papeles en 'Schitt's C

La icónica actriz Catherine O'Hara fallece a los 71 años, dejando un legado imborrable en la comedia
Ekhbary Editor
1 day ago
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Los Ángeles, EE. UU. - Agencia de Noticias Ekhbary

La icónica actriz Catherine O'Hara fallece a los 71 años, dejando un legado imborrable en la comedia

Hollywood y el mundo del entretenimiento lamentan la pérdida de Catherine O'Hara, la venerada actriz cuyo talento para la comedia y la interpretación dramática cautivó a audiencias de varias generaciones. O'Hara, nacida en Canadá, falleció a la edad de 71 años, según anunció su agencia de representación el viernes. La noticia ha provocado una ola de tristeza y homenajes a la prolífica carrera de una artista que se convirtió en sinónimo de personajes excéntricos, entrañables y profundamente humanos.

Reconocida por su distintiva voz, su expresividad facial y su innata capacidad para la improvisación, Catherine O'Hara construyó una trayectoria envidiable que abarcó más de cinco décadas. Desde sus inicios en la comedia de improvisación hasta sus icónicos papeles en cine y televisión, O'Hara demostró una versatilidad que pocos actores logran. Su impacto fue particularmente significativo en el género de la comedia, donde su habilidad para equilibrar lo absurdo con una subyacente humanidad la distinguió de sus contemporáneos.

Uno de sus roles más queridos y, quizás, el que la introdujo a una nueva generación de fans, fue el de Moira Rose en la aclamada serie de televisión canadiense 'Schitt's Creek'. Como la matriarca de la familia Rose, una exestrella de telenovelas venida a menos con un vocabulario extravagante y un sentido de la moda aún más llamativo, O'Hara entregó una actuación magistral que le valió un premio Emmy en 2020 a la Mejor Actriz Principal en una Serie de Comedia. Su interpretación de Moira no solo se convirtió en un fenómeno cultural, sino que también solidificó su estatus como una de las grandes damas de la comedia televisiva, demostrando que su ingenio y carisma no conocían límites de edad.

Sin embargo, mucho antes de 'Schitt's Creek', O'Hara ya había dejado una marca indeleble en la memoria colectiva con su papel de Kate McCallister, la madre que accidentalmente olvida a su hijo Kevin en casa, en la exitosa película navideña 'Mi pobre angelito' (Home Alone) de 1990 y su secuela 'Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York' (Home Alone 2: Lost in New York) de 1992. Su desesperación y su determinación por reunirse con su hijo resonaron profundamente en el público, haciendo de su personaje un pilar del cine familiar navideño. La imagen de Kate McCallister gritando "¡Kevin!" es una de las escenas más reconocibles y parodiadas de la historia del cine.

La carrera de O'Hara se caracterizó por una serie de colaboraciones exitosas con el director Christopher Guest, en una serie de películas de falso documental que se han convertido en clásicos de culto. En 'Esperando a Guffman' (Waiting for Guffman), 'Un poderoso viento' (Best in Show) y 'El show de los Fenómenos' (A Mighty Wind), O'Hara coescribió y protagonizó, mostrando su excepcional talento para la improvisación y la creación de personajes complejos y a menudo hilarantes. Estas películas permitieron a O'Hara explorar las profundidades de la comedia de observación, a menudo con un toque agridulce que revelaba la humanidad detrás de las peculiaridades de sus personajes.

Otro de sus papeles cinematográficos más recordados fue el de Delia Deetz en la fantasía gótica de Tim Burton, 'Beetlejuice' (1988). Como la madrastra artística y algo superficial de Lydia Deetz, O'Hara aportó su sello distintivo al elenco, creando un personaje memorable en un clásico instantáneo. Su capacidad para mezclarse perfectamente en los mundos fantásticos y a menudo oscuros de Burton, sin perder su esencia cómica, es un testimonio de su versatilidad actoral.

Los inicios de Catherine O'Hara se remontan a la legendaria compañía de comedia de improvisación The Second City en Toronto, donde trabajó junto a futuros íconos como John Candy, Eugene Levy y Martin Short. Fue en este crisol de talento donde perfeccionó sus habilidades y desarrolló el estilo único que la definiría. Posteriormente, se unió al elenco del influyente programa de comedia de sketches 'SCTV' (Second City Television) a fines de la década de 1970 y principios de los 80, donde creó una galería de personajes inolvidables y ganó un Emmy por su escritura, consolidando su reputación como una fuerza creativa y performática.

Según el medio de noticias de entretenimiento estadounidense Page Six, O'Hara fue trasladada de urgencia a un hospital antes del amanecer desde su casa en el área de Brentwood en Los Ángeles. La causa de su muerte sigue siendo desconocida en este momento. La discreción en torno a su vida privada fue una constante en su carrera, prefiriendo que su trabajo hablara por sí mismo. Aunque la información es escasa, la noticia de su fallecimiento ha resonado profundamente en la industria, con colegas y admiradores expresando su pesar y compartiendo recuerdos de su impacto.

La noticia de su deceso ha provocado una efusión de homenajes en redes sociales y medios de comunicación. Figuras prominentes de Hollywood, así como millones de fans de todo el mundo, han recordado su brillantez, su calidez y la alegría que trajo a sus vidas a través de sus actuaciones. Su legado no solo reside en los premios y el reconocimiento, sino en la risa y la emoción que sus personajes provocaron, dejando una marca indeleble en el panorama cultural.

El impacto de Catherine O'Hara en la comedia, y en el entretenimiento en general, es innegable. Su capacidad para insuflar vida a personajes, por muy extravagantes que fueran, con una autenticidad conmovedora, la convirtió en una de las actrices más queridas y respetadas de su generación. Deja atrás un cuerpo de trabajo que continuará inspirando a futuros comediantes y actores, y que seguirá siendo disfrutado por el público durante muchos años. Mientras Hollywood llora la pérdida de una de sus estrellas más brillantes, el recuerdo de su talento y su sonrisa permanecerá vivo en el corazón de quienes la admiraron.

Esta es una historia en desarrollo, más detalles serán proporcionados a medida que estén disponibles.