इख़बारी
Sunday, 01 February 2026
Breaking

Kicillof Ignora a Máximo Kirchner: Insiste en un Leal para la Presidencia del PJ Bonaerense Sin Oferta Formal

Mentre Máximo Kirchner propone al gobernador Axel Kicillof p

Kicillof Ignora a Máximo Kirchner: Insiste en un Leal para la Presidencia del PJ Bonaerense Sin Oferta Formal
Ekhbary Editor
1 day ago
70

Argentina - Agencia de Noticias Ekhbary

Kicillof Ignora a Máximo Kirchner: Insiste en un Leal para la Presidencia del PJ Bonaerense Sin Oferta Formal

La tensa danza política dentro del Partido Justicialista (PJ) bonaerense ha alcanzado un nuevo punto álgido. En medio de las negociaciones de cara a la próxima conducción provincial, Máximo Kirchner, figura prominente de La Cámpora, ha intentado romper el estancamiento con un movimiento estratégico: dejar trascender su apoyo a la candidatura del gobernador Axel Kicillof para presidir el partido. El objetivo declarado, según fuentes cercanas, sería la unidad del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, la respuesta desde La Plata, sede del gobierno provincial, ha sido un silencio calculado, una demostración de elegancia política que, sin embargo, no oculta una firme contrapropuesta: la exigencia de que el futuro presidente del PJ provincial sea un dirigente que defienda la gestión de Kicillof de manera explícita y contundente.

Este intercambio, que se desarrolló a poco más de una semana de la fecha límite para la presentación de candidaturas (8 de febrero) y a menos de 45 días de la elección interna (15 de marzo), pone de manifiesto las complejas dinámicas de poder y las divergencias internas que atraviesan al peronismo bonaerense. La urgencia por definir una lista de unidad se acentúa ante la apretada agenda electoral, que deja poco margen para campañas y negociaciones exhaustivas entre los más de 1.153.000 peronistas habilitados para votar.

El jueves, día clave en estas negociaciones, Kicillof recibió en la gobernación a un grupo de intendentes pertenecientes al Movimiento Derecho al Futuro (MDF), una facción interna del peronismo. Durante el encuentro, estos jefes comunales reiteraron su propuesta para que el propio gobernador asumiera la presidencia del PJ provincial. Si bien uno de los asistentes admitió a Clarín que la postulación de Kicillof era poco probable, la insistencia en su figura subraya la búsqueda de un liderazgo fuerte y unificador. Ante la aparente reticencia del gobernador a dar un paso al frente, la reunión se centró en otra figura: la vicegobernadora Verónica Magario, cuya candidatura fue propuesta como una opción para encabezar el partido.

No obstante, el sector del MDF es consciente de que el nombre de Magario tampoco garantiza la tan anhelada unidad. La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, ha comunicado su intención de juntar los avales necesarios para presentarse como candidata si Magario encabeza la lista del MDF. Esta potencial disidencia interna ha llevado a barajar otras opciones, como la del actual ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Julio Alak, como una alternativa para lograr un consenso más amplio.

El mensaje de Máximo Kirchner, difundido en la noche del jueves a través de La Cámpora, sorprendió a muchos. Al ceder la presidencia del PJ bonaerense a Kicillof, Kirchner busca ejercer presión sobre el gobernador, quien hasta ese momento no había definido públicamente su intención de asumir ese rol. La jugada es interpretada por algunos como una táctica para forzar una definición y, al mismo tiempo, consolidar la influencia de La Cámpora en la estructura del partido.

“Estaban perdiendo y algo tenían que decir. Tiraron el nombre de Federico Otermín (intendente de Lomas de Zamora), después revolearon la posibilidad de Leonardo Nardini, que lo rechazó. Conducir es escuchar también”, comentó uno de los intendentes del MDF, crítico con la estrategia de La Cámpora y defensor de la candidatura de Magario. Esta declaración refleja la desconfianza hacia los movimientos de Kirchner y la percepción de que se trata más de una maniobra política que de un genuino deseo de unidad.

Desde el entorno de Kicillof, la reacción al mensaje de Kirchner ha sido de cautela y reafirmación de principios. Las fuentes cercanas al gobernador esquivaron comentar directamente la propuesta, pero reiteraron su postura fundamental: “Nosotros sostenemos lo mismo: quien presida el PJ tiene que apoyar abierta y explícitamente al Gobernador y las políticas públicas del gobierno provincial”. La exigencia es clara y contundente: el futuro líder del partido debe ser un garante de la continuidad de la gestión actual. Añadieron, para disipar cualquier duda: “Quien nos asegura eso es alguien del MDF. Después se discutirá el nombre”. Ante la consulta de Clarín sobre el mensaje de Máximo Kirchner, la respuesta fue un encogimiento de hombros y una invitación a preguntar directamente al líder de La Cámpora, una clara señal de distancia y de posible desacuerdo.

A pesar de las diferencias y las estrategias encontradas, el peronismo bonaerense aún tiene la posibilidad de alcanzar una lista de unidad. El congreso del partido, que podría reunirse antes del 15 de marzo, tiene la facultad de ungir una nómina consensuada. Sin embargo, la viabilidad de este acuerdo dependerá de la capacidad de las cúpulas para bajarlo a las bases y resolver los conflictos existentes a nivel municipal, donde las tensiones entre dirigentes a menudo son más agudas.

La búsqueda de unidad se enfrenta a la resistencia de quienes defienden posturas intransigentes. Florencia Saintout, miembro de La Cámpora y ministra de Cultura del gobierno de Kicillof, ha expresado públicamente su deseo de que Máximo Kirchner lidere el partido. En recientes declaraciones a AM 530, Saintout cuestionó la falta de debate sobre proyectos y defendió la figura de Kirchner, argumentando que representa un “peronismo transformador” capaz de confrontar con los poderes mediático y económico, y no solo con el gobierno de Javier Milei. “Máximo es mucho más que un nombre, es Kirchner y ha honrado ser Kirchner”, afirmó, sugiriendo que la identidad del partido está intrínsecamente ligada a la figura de los Kirchner.

En la vereda opuesta, también existen posturas firmes y críticas. Gilberto Alegre, intendente de General Villegas y militante del MDF, ha lanzado duras calificaciones contra la línea política kirchnerista. En una entrevista con Radio Actualidad de Villegas, Alegre declaró: “El kirchnerismo no es peronismo. Es socialismo del siglo XXI. Para mí, Cristina Fernández es una delincuente condenada por delitos comunes”. Estas declaraciones evidencian la profunda fractura ideológica dentro del peronismo, que va más allá de las disputas por cargos y se adentra en debates sobre la identidad y el rumbo del movimiento.

La situación actual del PJ bonaerense es un reflejo de las tensiones inherentes a un partido histórico y diverso. Las estrategias de Kirchner y la respuesta de Kicillof, junto con las opiniones de figuras como Saintout y Alegre, pintan un panorama complejo donde la unidad se persigue a través de negociaciones intrincadas, presiones políticas y debates ideológicos profundos. El desenlace de esta contienda interna será crucial para definir el futuro del peronismo en la provincia más poblada de Argentina y su capacidad para proyectarse a nivel nacional.